TRABAJO ESCRITO
HACIA LA PROTECCIÓN DE LOS MANGLARES MEDIANTE UN PROCESO EDUCATIVO AMBIENTAL EN EL BARRIO OBRERO DE TURBO.
Melany Rengifo Miller1a, Leidy Jackeline Murillo Mosquera1b, María Janeth Berrio Velásquez1c, Edinson Gabriel Barrios Moreno1d, Arnold Andrés Pertuz Vergara1e y Carlos Andrés Ríos Uribe*. Asesor
Resumen
Los manglares son ecosistemas costeros esenciales para la biodiversidad y la estabilidad ambiental. Actúan como barreras naturales contra la erosión y las tormentas, regulando además la calidad del agua y capturando carbono. Sin embargo, la deforestación y el desarrollo urbano han reducido significativamente su extensión, poniendo en riesgo sus beneficios ecológicos y sociales. En el Barrio Obrero del distrito de Turbo, la degradación de los manglares ha afectado la fauna local y la calidad de vida de sus habitantes. Muchas especies dependen de estos ecosistemas para su alimentación y refugio, mientras que la comunidad sufre las consecuencias de la erosión y el deterioro ambiental. La falta de conocimiento sobre su importancia ha llevado a una baja participación en su conservación, lo que agrava aún más la problemática. Para enfrentar esta situación, es necesario implementar procesos de educación ambiental que fomenten la conciencia ecológica en la comunidad. A través de estrategias pedagógicas, se puede generar un sentido de pertenencia que motive la protección de estos ecosistemas. Este estudio busca promover la conservación de los manglares mediante el desarrollo de iniciativas educativas ambientales adaptadas a las necesidades locales, específicamente en Turbo, Antioquia, Colombia.
Palabras claves: Educación ambiental, manglares, biodiversidad, sostenibilidad, conservación.
Abstract: Mangroves are coastal ecosystems essential for biodiversity and environmental stability. They act as natural barriers against erosion and storms, also regulating water quality and capturing carbon. However, deforestation and urban development have significantly reduced their area, jeopardizing their ecological and social benefits.
In Barrio Obrero, Turbo District, mangrove degradation has affected local wildlife and the quality of life of its inhabitants. Many species depend on these ecosystems for food and shelter, while the community suffers the consequences of erosion and environmental degradation. Lack of awareness about their importance has led to low participation in their conservation, further exacerbating the problem.
To address this situation, it is necessary to implement environmental education processes that foster ecological awareness in the community. Through pedagogical strategies, a sense of belonging can be generated that motivates the protection of these ecosystems. This study seeks to promote mangrove conservation by developing educational initiatives tailored to local needs.
Keywords: environmental education, mangroves, biodiversity, sustainability, conservation
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Los manglares son ecosistemas costeros fundamentales (Ortega Arroyave, 2024). Actúan como barreras naturales contra la erosión, regulan la calidad del agua y sirven de hábitat para una amplia diversidad de especies. En la región de Urabá, los manglares han sido tradicionalmente importantes para la protección de las costas y el sustento de diversas especies de flora y fauna.
En las últimas décadas, los manglares han experimentado una notable disminución en muchas regiones del mundo, y especialmente en áreas como el golfo de Urabá (Ortega Arroyabe, 2024). Esta reducción ha sido impulsada por diversas actividades humanas, tales como la deforestación masiva para la expansión agrícola, el desarrollo urbano y la construcción de infraestructuras portuarias y turísticas. Estos ecosistemas, que alguna vez fueron vastos y saludables, han sido sometidos a una presión constante debido a la tala indiscriminada de árboles, el drenaje de humedales para proyectos agrícolas y la contaminación proveniente de las actividades industriales y urbanas cercanas.
La destrucción de los manglares no solo afecta a la biodiversidad local, sino que también altera la estructura ecológica de las zonas costeras. Al perderse estos ecosistemas, se pierde el hábitat de muchas especies animales que dependen de los manglares para su alimentación, refugio y reproducción, como peces, crustáceos, aves y reptiles. Además, los manglares desempeñan un papel crucial en la protección de las costas, actuando como barreras naturales contra la erosión y las tormentas, así como en la regulación de la calidad del agua y el secuestro de carbono. La pérdida de manglares, por lo tanto, no solo tiene consecuencias ecológicas directas, sino también efectos sociales y económicos, afectando a las comunidades que dependen de estos bienes naturales para su sustento, como la pesca y el turismo.
Se ha observado el impacto negativo de la deforestación de los manglares de manera clara e irrefutable, lo que nos lleva a la necesidad urgente de actuar para detener esta tendencia destructiva. Para ello, proponemos iniciar un proceso educativo ambiental enfocado en la conservación de los manglares en el Barrio Obrero, una comunidad ubicada en el Distrito Portuario de Turbo, en el golfo de Urabá. Este barrio, que se encuentra en una zona con una rica presencia de manglares, ha sido testigo de los efectos de la pérdida de estos ecosistemas.
Aunque existen investigaciones sobre los impactos de la deforestación de manglares en otras áreas de la región, el Barrio Obrero aún no ha sido objeto de estudios enfocados en los efectos ecológicos de la pérdida de manglares y cómo esto afecta tanto al medio ambiente como a las comunidades locales. Esta área, por su ubicación estratégica y su cercanía al golfo de Urabá, presenta una oportunidad única para comprender en detalle los efectos de la degradación de los manglares en una comunidad costera específica.
El propósito de este estudio es contribuir a la concienciación de la comunidad, desarrollando un enfoque local que permita comprender los efectos de la deforestación en las especies animales y en los ecosistemas marinos y terrestres circundantes. Además, se buscará involucrar activamente a la comunidad en el proceso de conservación, a través de programas educativos, actividades de sensibilización y estrategias de restauración ecológica.
Este proceso tiene el potencial de no solo preservar los manglares, sino también de garantizar su recuperación y mantenimiento a largo plazo. También permite fortalecer el compromiso de la comunidad con la sostenibilidad ambiental, promoviendo la participación activa en la protección y conservación del entorno. De esta manera, se asegura que los manglares del Barrio Obrero continúen cumpliendo su función vital como reguladores ecológicos, protectores de la biodiversidad y defensores naturales frente a las amenazas climáticas.
ANTECEDENTES
La conservación de los manglares ha sido ampliamente reconocida en investigaciones previas (Spalding, 2010) como un factor esencial para el equilibrio de los ecosistemas costeros, destacando su rol en la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales. Sin embargo, la creciente presión por la expansión urbana y la explotación de recursos naturales ha generado una degradación acelerada de estos ecosistemas (Spalding, 2010).
Estudios recientes sugieren que la educación ambiental y la sensibilización comunitaria son estrategias fundamentales. Para promover prácticas sostenibles que garanticen la preservación de los manglares (López-Angarita, 2016). En este contexto, se hace necesaria una profundización en iniciativas educativas que no solo informen sobre la importancia ecológica de los manglares, sino que también aborden su valor social y económico, contribuyendo a una conservación integral y sostenible.
Según Sánchez (1997), en su informe sobre la conservación y manejo para el uso múltiple y el desarrollo de los manglares en Colombia, se demuestra el impacto positivo de las iniciativas de conservación y la importancia de la participación comunitaria en el manejo de los recursos naturales. Principalmente, destaca que la conservación de los manglares representa un beneficio ecológico para la humanidad. Los ecosistemas de manglar son vitales para la salud ambiental y el bienestar de las comunidades que dependen de ellos. Según el artículo de Pérez y Urrego (2009), estos ecosistemas desempeñan un papel crucial en la protección de las costas, la regulación del clima y la biodiversidad marina. Actúan como barreras naturales contra la erosión, ofreciendo refugio y hábitat para diversas especies, incluidas muchas de importancia comercial y ecológica.
A pesar de su importancia, los manglares enfrentan múltiples amenazas que han llevado a su degradación. Entre las principales causas se encuentran:
- Cambio Climático: El aumento de las temperaturas y el nivel del mar afecta la salud de los manglares, alterando su capacidad para sobrevivir y reproducirse. IPCC (2019).
- Urbanización: La expansión de áreas urbanas ha llevado a la destrucción de manglares para dar paso a infraestructuras, resultando en la pérdida de estos ecosistemas y sus beneficios.
- Sobreexplotación de recursos: La pesca excesiva y la extracción de madera han contribuido a la disminución de las poblaciones de especies clave y han perturbado el equilibrio ecológico de estos hábitats.
La relación entre los servicios ecosistémicos que brindan los manglares y la seguridad alimentaria de comunidades costeras ha sido objeto de investigación debido a la importancia crítica de estos ecosistemas en el equilibrio ambiental y la provisión de recursos para la subsistencia humana. Estudios como el de Yáñez-Arancibia (2017) señalan que los manglares, al igual que otros ecosistemas costeros, ofrecen servicios clave que incluyen la protección contra la erosión, el apoyo a la biodiversidad y el secuestro de carbono, los cuales contribuyen a la mitigación de los impactos del cambio climático. La capacidad de estos ecosistemas para actuar como barrera natural frente a tormentas, huracanes y la subida del nivel del mar es vital para reducir los daños que estos eventos pueden causar a las poblaciones costeras, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad.
En esta línea, Gómez Sal (2012) resalta cómo la conservación de los manglares es esencial para la estabilidad ecológica y la seguridad alimentaria, pues estos ecosistemas representan una fuente de alimentos mediante la producción de mariscos, peces y otros recursos explotables. La integridad ecológica de los manglares juega un papel fundamental en la prestación efectiva de estos servicios ecosistémicos. Tal como señalan Rodríguez-Crespo et al. (2011), la degradación de los manglares debida a la actividad humana, la explotación insostenible de sus recursos y el cambio climático puede disminuir considerablemente su capacidad para proporcionar servicios esenciales.
En investigaciones llevadas a cabo en el sector de Cortés y La Coloma en Pinar del Río, Cuba, estos autores encontraron que la calidad del ecosistema de manglares está directamente relacionada con la provisión de servicios ecosistémicos, que incluyen tanto la protección costera como el suministro de productos naturales para el consumo y la venta. De acuerdo con estos hallazgos, en áreas donde la integridad ecológica del manglar es alta, el ecosistema logra cumplir funciones de soporte a la seguridad alimentaria local, mientras que en áreas deterioradas los servicios disminuyen, lo cual afecta negativamente a las comunidades dependientes de estos recursos. En un contexto global, la Organización de Naciones Unidas (ONU) reconoce la importancia de los manglares en la sostenibilidad de las pesquerías costeras, dado que alrededor del 75% de las especies comerciales dependen en algún momento de su ciclo de vida de estos hábitats (ONU, 2017). Estos ecosistemas funcionan como zonas de crianza para múltiples especies de peces y crustáceos, lo cual impacta directamente en la disponibilidad de alimentos y en la economía de las comunidades costeras. Además, la ONU destaca que la conservación de los manglares es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente el ODS 13 (Acción por el clima), ya que los manglares actúan como sumideros de carbono y protegen las costas frente a fenómenos climáticos extremos; el ODS 14 (Vida submarina), debido a su papel como hábitats fundamentales para la biodiversidad marina; y el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres), porque contribuyen a la conservación de ecosistemas costeros clave. Por tanto, los manglares no solo sostienen el equilibrio ecológico, sino que también son aliados estratégicos en la lucha contra el cambio climático y en la protección de la biodiversidad (ONU, 2017).
La metodología utilizada para evaluar los servicios ecosistémicos de los manglares ha evolucionado en los últimos años para incluir tanto métodos cualitativos como cuantitativos. Investigaciones recientes, como las de Rodríguez-Crespo (2003) y Bustio Ramos (2004), han propuesto la implementación de indicadores específicos de integridad ecológica para cuantificar la capacidad de los manglares de proveer servicios ecosistémicos. Estos estudios resaltan que la integridad de los manglares está vinculada a la presencia de flora y fauna nativas, así como a la continuidad de los procesos ecológicos que sustentan la biodiversidad. En contextos donde los manglares han sido impactados por actividades como la urbanización, el turismo no regulado y la extracción de leña, se ha observado una disminución en su capacidad para ofrecer servicios ecosistémicos, lo cual pone en riesgo la seguridad alimentaria y los medios de vida de las poblaciones que dependen de ellos.
Para las comunidades costeras, la relación con el manglar va más allá de los beneficios económicos. Según el trabajo de Miranda y Rodríguez-Crespo (2017), los manglares también cumplen una función cultural, ofreciendo valores paisajísticos y recreativos que contribuyen al bienestar general de las personas. Este valor sociocultural es crucial para las comunidades que habitan en zonas costeras, ya que fomenta una identidad y un sentido de pertenencia que facilita los esfuerzos de conservación y manejo sostenible.
Por ello, las políticas de conservación de manglares deben incluir un enfoque integral que reconozca y preserve estos valores culturales, además de los beneficios económicos y ambientales. La investigación analiza cómo los manglares contribuyen a la seguridad alimentaria en comunidades costeras de Pinar del Río, explorando su conservación como clave para la sostenibilidad y resiliencia frente al cambio climático. Propone una metodología replicable para evaluar y conservar manglares en el Caribe y América Latina.
MARCO CONCEPTUAL
Este estudio sobre la conservación de los manglares en el Barrio Obrero del distrito de Turbo, Antioquia, se enmarca en un enfoque de concientización y educación ambiental para fomentar la participación activa de la comunidad en la preservación de estos ecosistemas esenciales.
Según Paulo Freire, la concientización es un proceso mediante el cual las personas toman conciencia crítica de su realidad sociocultural y se reconocen como agentes activos en la construcción de su propio futuro (Freire, 1974). En el contexto de esta investigación, se busca que los habitantes del Barrio Obrero comprendan el valor fundamental de los manglares, no solo como un recurso natural, sino como una pieza clave para su protección ambiental y su desarrollo sostenible.
Este proceso de concientización es particularmente importante en comunidades que enfrentan altos niveles de vulnerabilidad climática y dependen de los servicios ecosistémicos que estos bosques de manglar proporcionan. Los manglares son ecosistemas costeros que desempeñan funciones vitales para el equilibrio ambiental y el bienestar humano. Estos ecosistemas actúan como barreras naturales que protegen las costas de la erosión, amortiguan el impacto de tormentas y fenómenos climáticos extremos, y sirven de hábitat para una gran diversidad de especies, muchas de las cuales tienen un alto valor económico y ecológico (Pérez y Urrego, 2009). Además, los manglares ayudan en la regulación del clima al capturar y almacenar carbono, un servicio ecosistémico crucial en la lucha contra el cambio climático (Yáñez-Arancibia, 2017).
Sin embargo, estos beneficios están en riesgo debido a la expansión urbana, la deforestación y la explotación de recursos, actividades que han reducido significativamente la extensión y salud de los manglares en las últimas décadas (Rodríguez-Crespo et al., 2011).
En este contexto, la educación ambiental surge como una herramienta clave para sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de los manglares y fomentar prácticas sostenibles que aseguren su conservación. Según Miranda y Rodríguez-Crespo (2017), la educación ambiental no solo ayuda a las personas a entender el valor de los recursos naturales, sino que también promueve actitudes y comportamientos responsables hacia su uso y protección.
A través de la educación ambiental y el involucramiento activo de la comunidad, este proyecto busca no solo transmitir conocimientos sobre la importancia ecológica y económica de los manglares, sino también fomentar una cultura de sostenibilidad que permita su conservación a largo plazo. La conservación de estos ecosistemas no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las comunidades locales y garantizar un futuro más resiliente y sostenible.
PREGUNTA INVESTIGACIÓN
¿Cómo contribuir a la conservación de los manglares en el Barrio Obrero del distrito de Turbo, Antioquia?
OBJETIVO GENERAL
Iniciar un proceso educativo ambiental para reducir la deforestación de los manglares en el Barrio Obrero del distrito de Turbo, Antioquia.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Realizar un diagnóstico de conocimientos sobre la importancia y el impacto ambiental de los manglares en el Barrio Obrero, evaluando la comprensión de la comunidad acerca de su rol en la sostenibilidad ambiental y su relación con problemáticas globales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
- Contribuir a la identificación y comprensión del impacto ambiental de los manglares en el Barrio Obrero, mediante el análisis de factores sociales, económicos y ambientales que inciden en su degradación.
- Promover la conservación de los manglares mediante la educación ambiental, destacando su importancia ecológica, social y económica, así como su valor en la mitigación de los efectos del cambio climático.
- Fomentar prácticas sustentables en el uso de los bienes naturales, desarrollando actividades comunitarias que impulsen una convivencia respetuosa con el medio ambiente y reduzcan la deforestación ocasionada por el desarrollo urbano.
METODOLOGÍA
Este estudio se fundamenta en un enfoque cualitativo, orientado a comprender profundamente las realidades sociales mediante la interpretación de los fenómenos en su contexto natural. Se adopta la metodología de investigación-acción pedagógica, según Restrepo Gómez (2004), con el propósito de no solo describir y analizar una situación educativa, sino también promover su transformación. Se caracteriza por ser un proceso participativo y reflexivo en el que estudiantes investigadores y miembros de la comunidad colaboran activamente para identificar problemas, diseñar estrategias de intervención e implementarlas. Este enfoque se desarrolla a través de ciclos interactivos de planificación, acción, observación y reflexión, lo que permite la generación de conocimiento y cambios significativos en la educación y la sociedad.
En el contexto del estudio sobre el cuidado y conservación de los manglares en el barrio Obrero del Distrito de Turbo, Antioquia, esta metodología resulta particularmente valiosa. Se fomenta la integración activa de la comunidad local, lo que potencia el aprendizaje colectivo y la construcción de soluciones adaptadas al territorio. Se facilita el desarrollo de competencias críticas y reflexivas en los participantes, promoviendo la apropiación del conocimiento y el compromiso con la sostenibilidad ambiental. Se permite la implementación de acciones concretas que contribuyan a la preservación de los manglares y al fortalecimiento del tejido social.
El enfoque cualitativo permite la recolección de diversos datos mediante técnicas como entrevistas, observaciones participativas y talleres colaborativos. Estas herramientas proporcionan una visión integral de las dinámicas sociales y culturales asociadas a la conservación de los manglares. La combinación de estas técnicas con la investigación-acción pedagógica permite abordar los desafíos ambientales desde una perspectiva educativa y social. Se busca no solo generar conciencia sobre la importancia del ecosistema, sino también empoderar a la comunidad para liderar procesos de cambio.
ACTIVIDAD #1 (DIAGNÓSTICO)
Para iniciar el diagnóstico sobre la importancia y el impacto ambiental de los manglares en el Barrio Obrero, se establece un ambiente de confianza y participación. Se comienza con una breve explicación del objetivo de la actividad, permitiendo que los participantes comprendan su propósito. Se emplea una dinámica en la que los participantes responden oralmente preguntas clave sobre su conocimiento y percepción de los manglares. Las preguntas incluyen aspectos como el estado actual de los manglares, cambios observados y la importancia de estos para el barrio y el medio ambiente.
El objetivo de esta actividad es obtener información cualitativa sobre el nivel de conocimiento de la comunidad respecto a los manglares. Se busca identificar percepciones sobre los cambios que han ocurrido en estos ecosistemas a lo largo del tiempo. Se pretende comprender la relación de los habitantes con los manglares y su nivel de involucramiento en su conservación. Estos datos servirán como insumo para la planificación de las siguientes actividades del proyecto.
ACTIVIDAD (DIÁLOGO COMUNITARIO)
Para enriquecer el conocimiento sobre los manglares y sus desafíos, se realizó una reunión con una líder social de la comunidad. Esta actividad permitió obtener información desde la perspectiva comunitaria, integrando conocimientos locales al proyecto. La líder social explicó cómo los manglares han sido esenciales para la comunidad, destacando su importancia ecológica y social. Se señalaron problemas como la pérdida de áreas de manglar debido a actividades humanas, el desinterés en su cuidado y la falta de educación ambiental.
Durante el encuentro, también se discutieron posibles soluciones para la conservación del manglar. Se propusieron iniciativas como jornadas de reforestación y la creación de espacios educativos sobre la importancia del ecosistema. Se resaltó la necesidad de generar actividades conjuntas para reducir el impacto ambiental en la comunidad. Esta reunión permitió incorporar la visión de los actores locales en el proyecto, asegurando que las acciones sean relevantes y viables.
ACTIVIDAD #2: CARTOGRAFÍA SOCIAL SOBRE LA PROTECCIÓN DEL MANGLAR
Se plantea una actividad participativa en la que los miembros de la comunidad, con apoyo de mapas y herramientas de mapeo, identifiquen las principales áreas de manglares. Se identifican zonas vulnerables, áreas de conservación y espacios con potencial para proyectos de protección. La actividad inicia con una charla sobre la importancia de los manglares y su función dentro del ecosistema. Posteriormente, los participantes se dividen en grupos pequeños para colaborar en la creación de un mapa social sobre los manglares.
Esta actividad busca fortalecer el sentido de pertenencia y fomentar la participación activa de la comunidad en la protección del manglar. El uso de mapas permite una comprensión visual de la problemática y facilita la planificación de estrategias de conservación. La colaboración en la elaboración del mapa fomenta la discusión colectiva sobre amenazas y soluciones. Se genera un espacio de aprendizaje donde la comunidad reflexiona sobre la importancia de estos ecosistemas y su preservación.
ACTIVIDAD #3: TALLER SOBRE CUIDADO Y CONSERVACIÓN DEL MANGLAR
Este taller educativo se centra en la importancia ecológica, social y económica de los manglares. Se explica el papel del manglar dentro del ecosistema y sus funciones en la regulación climática y la protección costera. Se destacan los beneficios que estos ecosistemas proporcionan a las comunidades locales, como la pesca y la mitigación de desastres naturales. Se presentan estrategias de conservación y manejo sostenible, promoviendo la acción comunitaria.
Después de la charla, los participantes trabajan en pequeños grupos para identificar buenas prácticas para el cuidado del manglar. Se fomenta la elaboración de propuestas concretas que puedan implementarse en la comunidad. Se genera un espacio de intercambio de ideas donde los participantes aprenden de experiencias previas. La actividad culminó con una plenaria donde se socializan los resultados y se fortalecen compromisos con la conservación del manglar.
ACTIVIDAD #4: JORNADA DE LIMPIEZA DE LOS BOSQUES DE MANGLAR EN EL BARRIO OBRERO
Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar a la comunidad sobre los impactos de los residuos en los manglares. Se inicia con una charla educativa sobre la contaminación y la importancia de la preservación del ecosistema. Se organizan equipos para recorrer las áreas del manglar, recolectando y clasificando la basura según su tipo. Se proporciona orientación sobre el manejo adecuado de residuos y se enfatiza la necesidad de prevenir la contaminación.
ACTIVIDAD #5: SOCIALIZACIÓN
Esta actividad busca presentar los resultados y aprendizajes de las actividades previas a la comunidad. Se organiza un espacio participativo donde los miembros comparten reflexiones, sugerencias y propuestas. Se presentan los mapas elaborados, las propuestas de conservación y los logros alcanzados durante la jornada de limpieza. Se promueve la conciencia colectiva y el compromiso comunitario con la protección del manglar.
RESULTADOS Y ANÁLISIS DE RESULTADOS
Los resultados esperados de este estudio incluyen, en primer lugar, un incremento en el conocimiento comunitario sobre la importancia de los manglares. Se abordará su rol ecológico, social y económico, así como su impacto en la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad. A través de actividades participativas, se espera identificar las principales problemáticas locales que afectan a los manglares en el Barrio Obrero, como la deforestación y la contaminación, proporcionando una base para diseñar estrategias de intervención.
Asimismo, el proceso fomentará el fortalecimiento del tejido social y educativo en la comunidad. Se generará un mayor sentido de pertenencia y compromiso con la sostenibilidad ambiental. Los ciclos de planificación, acción, observación y reflexión facilitarán el desarrollo de competencias críticas y reflexivas en los participantes, tanto investigadores como habitantes. Se promoverá el análisis y abordaje de problemáticas ambientales de forma sostenible, asegurando una participación consciente.
Además, se buscará diseñar e implementar estrategias concretas como actividades educativas, talleres de sensibilización y jornadas de reforestación adaptadas a las necesidades del territorio. Estas acciones contribuirán al desarrollo de una cultura ambiental duradera en la comunidad. Se producirá un diagnóstico integral que recoja los hallazgos, aprendizajes y reflexiones del proyecto, sirviendo como una guía para futuras iniciativas. Al aplicar el enfoque de investigación-acción pedagógica, se contribuirá a generar un impacto sostenible a largo plazo, donde la comunidad pueda continuar adaptando y aplicando las estrategias desarrolladas, fortaleciendo así la conservación de los manglares y su relación con la sostenibilidad ambiental del Barrio Obrero.
ESTUDIO PILOTO: DIAGNÓSTICO
En nuestro primer acercamiento con la comunidad del Barrio Obrero en Turbo, notamos que la gente está interesada en aprender más sobre los manglares, un ecosistema que para muchos es desconocido. Sin embargo, también nos dimos cuenta de que hay poco conocimiento sobre las leyes que protegen estos ecosistemas. Aunque algunos habitantes no sabían mucho al respecto, otros mostraron una actitud positiva, reconociendo que sus ideas no estaban tan alejadas de la realidad. Lo más destacable fue la disposición de las personas para aprender más y ayudar a cuidar los manglares.
Para conocer qué sabe la comunidad sobre los manglares, realizamos un diagnóstico inicial basado en preguntas clave. Descubrimos que hay una gran diversidad en las percepciones y conocimientos de los habitantes. Esto evidencia la necesidad de fortalecer la educación ambiental en la comunidad, promoviendo un enfoque más consciente y participativo. Según Paulo Freire (1974), la idea es que la gente se vea a sí misma como parte activa en el cuidado de los manglares.
Al preguntar: ¿Qué sabes sobre los manglares? y ¿Has notado algún cambio en los últimos años?, encontramos respuestas variadas. Algunos habitantes conocen su importancia ecológica, mientras que otros solo tienen un conocimiento superficial. Esto refuerza la importancia de actividades educativas que expliquen no solo qué hacen los manglares (como actuar como barreras naturales o capturar carbono), sino que también transforman la percepción y actitud de la comunidad hacia su conservación.
Respecto al estado de los manglares, los participantes señalaron problemas como la contaminación, la deforestación y la expansión urbana. Estos hallazgos coinciden con estudios que han identificado amenazas similares a estos ecosistemas (Rodríguez-Crespo et al., 2011). Esto demuestra la urgencia de implementar estrategias de educación ambiental para generar conciencia sobre la importancia de su preservación.
Cuando preguntamos: ¿Qué importancia tienen los manglares para tu barrio o para el medio ambiente?, muchos habitantes reconocieron su valor como fuente de recursos naturales y su función en la protección ante fenómenos climáticos. Sin embargo, aunque la comunidad es consciente de su relevancia, no siempre actúa para protegerlos. Esto resalta la necesidad de involucrar más activamente a los habitantes en la conservación del manglar, como menciona Sánchez (1997).
Este diagnóstico confirma que las actividades educativas y participativas son esenciales para el éxito del proyecto. Al integrar los conocimientos locales con enfoques científicos, se pueden desarrollar soluciones más adaptadas a la realidad del Barrio Obrero. Basándonos en las ideas de concientización (Freire, 1974) y educación ambiental (Miranda y Rodríguez-Crespo, 2017), buscamos empoderar a la comunidad, informarla sobre los beneficios de los manglares y fomentar un sentido de responsabilidad en su cuidado.
A la actividad asistieron 26 personas, entre ellas 9 hombres y 17 mujeres, con edades entre los 10 y los 28 años.
Testimonios
Dayana García: "Siempre he vivido cerca del manglar, pero no sabía que tenía una función tan importante para el clima y la biodiversidad. Ahora entiendo por qué es clave protegerlo y quiero aprender más para ayudar en su conservación."
Lissy Rivas: "Antes veía el manglar sólo como un paisaje, pero ahora entiendo que nos protege de inundaciones y es el hogar de muchas especies. Me gustaría participar en actividades para su restauración."
María Lucia Pérez: "Este encuentro me hizo darme cuenta de que los jóvenes también podemos hacer algo por el medio ambiente. Quiero compartir lo que aprendí con mi familia y amigos."
Kevin Santos: "Me sorprendió saber que existen leyes para proteger los manglares. Creo que es importante que todos conozcamos nuestros derechos y deberes para evitar que los sigan destruyendo."
Jesús Álvarez: "Yo sabía que los manglares eran importantes, pero no había pensado en cómo la contaminación los afecta. Es necesario que más personas se involucren en su protección."
Análisis de los testimonios
Los testimonios reflejan una diversidad de percepciones y niveles de conocimiento sobre los manglares dentro de la comunidad del Barrio Obrero. Es por ello que se pueden identificar varios puntos clave a partir de sus respuestas.
Una mayor conciencia sobre la importancia ecológica. Participantes como Dayana y Lissy destacaron que antes veían los manglares sólo como un elemento del paisaje, pero ahora comprenden su papel en la biodiversidad y en la protección contra desastres naturales. Este cambio en la percepción puede entenderse desde la perspectiva de Paulo Freire , quien plantea que la concientización permite a las personas tomar conciencia crítica de su realidad y actuar sobre ella. En este caso, el proceso educativo generó una transformación significativa en el conocimiento ecológico de los participantes.
Interés en la protección y restauración. Tanto Dayana como Lissy expresaron su interés en participar activamente en la conservación de los manglares, lo que muestra que la educación ambiental no solo sensibiliza, sino que también motiva acciones concretas. Esta actitud responde al propósito de la educación ambiental , que, como indican Miranda y Rodríguez-Crespo (2017) , busca no solo informar, sino también promover comportamientos responsables hacia la protección de los recursos naturales.
Desconocimiento de las leyes y su impacto. El testimonio de Kevin resalta una brecha en el conocimiento legal sobre la protección de los manglares. Esta falta de información puede ser una de las razones por las cuales no hay suficiente control comunitario sobre la explotación y degradación de estos ecosistemas. Este hallazgo refuerza la necesidad de incluir en los procesos de educación ambiental contenidos prácticos , como la legislación ambiental vigente, tal como se propone en el marco conceptual de este estudio.
Preocupación por la contaminación. Jesús menciona cómo el encuentro le permitió reflexionar sobre el impacto de la contaminación en los manglares. Su testimonio es clave, ya que evidencia que el problema no solo es ambiental, sino también de falta de conciencia en la comunidad sobre cómo sus acciones afectan el ecosistema. Esta reflexión muestra que el proceso de concientización está generando una mirada crítica y transformadora, en línea con lo que propone Freire (1974) sobre el reconocimiento del papel activo de las personas en su entorno.
El papel de los jóvenes en la educación ambiental. María resalta la importancia de involucrar a las nuevas generaciones en la protección de los manglares. Su testimonio refleja que los jóvenes pueden ser agentes de cambio si reciben información y motivación adecuadas. Este aspecto se relaciona directamente con el enfoque del proyecto, que destaca la importancia de fortalecer el liderazgo comunitario como una estrategia para asegurar la conservación a largo plazo, especialmente en territorios afectados por la vulnerabilidad climática.
El análisis de los testimonios muestra que el encuentro logró su propósito de concientizar a la comunidad sobre la importancia de los manglares. Sin embargo, también evidencia la necesidad de reforzar la educación ambiental con estrategias prácticas, como talleres sobre leyes de protección, actividades de restauración ecológica y campañas de concienciación sobre el impacto de la contaminación. Este proceso, como se plantea en el marco conceptual , no solo busca transmitir conocimientos, sino también transformar actitudes y comportamientos, promoviendo una cultura de sostenibilidad que contribuya a la conservación de los manglares y al bienestar de la comunidad.
ENCUENTRO CON LA LÍDER SOCIAL
En el encuentro que tuvimos con la líder social del Barrio Obrero, pudimos conocer más a fondo la perspectiva de la comunidad sobre los manglares y su importancia. Esta reunión fue clave para ajustar nuestras ideas y comprender mejor los desafíos locales. La líder social nos explicó cómo los manglares han sido fundamentales para la comunidad a lo largo de los años, no solo por su valor ecológico, sino también por los recursos que ofrecen y la protección contra fenómenos naturales como tormentas y oleaje.
Este valor de los manglares también es reflejado en los testimonios de la comunidad. Como mencionó la líder: "El mangle es un amparo para el sector en el que vivimos". Esta frase resalta la función esencial de los manglares como protección natural ante eventos climáticos extremos. Las raíces de los manglares, según la comunidad, no solo ayudan a proteger a las especies locales, sino que también actúan como barreras frente a la erosión y las tormentas. La protección que los manglares brindan a las viviendas y a los ecosistemas cercanos refuerza su valor como infraestructura natural.
Sin embargo, la líder social también compartió algunas dificultades que enfrenta la comunidad con respecto a los manglares. Mencionó la falta de educación sobre su importancia, el desinterés por su conservación y la pérdida de áreas de manglar debido a la actividad humana. Estos desafíos se reflejan en los testimonios locales, como el siguiente: "Deforestaron hasta 5 mil pilotes para hacer un edificio". Esto señala cómo el desarrollo urbano y la explotación de los manglares están amenazando estos ecosistemas vitales. La falta de sensibilización sobre la importancia de los manglares y su impacto en la comunidad se ha convertido en un obstáculo para su preservación.
Ante estas dificultades, la líder social nos sugirió algunas iniciativas prácticas. Entre ellas, destacó la importancia de crear espacios educativos donde la comunidad pueda aprender más sobre los manglares y su conservación. En este sentido, otro testimonio subraya la necesidad urgente de educación ambiental: "Concientizar a la gente sobre la conservación y la tala de los manglares que son protectores para la naturaleza". Este testimonio refleja el reconocimiento de la comunidad sobre la función de los manglares, pero también la falta de conciencia y acción colectiva para protegerlos. La líder social también propuso organizar actividades comunitarias, como conservatorios y visitas casa por casa, para reducir el impacto ambiental negativo. Estas ideas prácticas buscan involucrar a más personas en la protección del ecosistema y fomentar un compromiso local más activo.
Además, el testimonio de un miembro de la comunidad nos recuerda el vínculo estrecho entre el manglar y la vida diaria: "El mangle también nos sirve como representación en el terreno en donde vivimos". Este comentario resalta cómo los manglares no son sólo un recurso ecológico, sino una parte integral de la identidad y el bienestar de la comunidad. Su preservación no solo es una cuestión ambiental, sino también cultural y social.
La reunión con la líder social fue una oportunidad para incorporar la visión de la comunidad en nuestro proyecto. Nos permitió entender mejor sus necesidades y las posibilidades reales de acción. Además, abrió la puerta para trabajar junto con los líderes locales y otros actores clave, fortaleciendo el impacto de nuestras actividades educativas. A través de esta colaboración, buscamos promover un sentido de pertenencia y responsabilidad en la comunidad, garantizando la sostenibilidad de los esfuerzos de conservación. Como se mencionó en los testimonios, "el 99% de la construcción está hecha con el mangle", lo que subraya la necesidad de buscar un equilibrio entre el desarrollo y la conservación para evitar daños irreversibles.
Argumentos de integración:
Protección ecológica: La idea de los manglares como "amparo" y "protección natural" está presente tanto en los testimonios como en las explicaciones de la líder social. Ambas partes coinciden en que los manglares ofrecen una barrera contra las tormentas y la erosión, lo que resalta la importancia de conservarlos para la seguridad de la comunidad.
Desafíos en la conservación: La comunidad señala el impacto de la deforestación y la falta de conciencia sobre la importancia de los manglares. Estos puntos se corresponden con las observaciones de la líder social, que menciona el desinterés por su conservación y la necesidad urgente de educación ambiental.
Propuestas para la acción: Tanto la líder social como los testimonios subrayan la necesidad de iniciativas educativas y actividades comunitarias para promover la protección de los manglares. Las sugerencias de visitas casa por casa y actividades de sensibilización son reflejadas en el testimonio que menciona la necesidad de "concientizar a la gente" sobre la conservación.
Identidad y cultura: El testimonio sobre el mangle como "representación" del terreno muestra que, para la comunidad, los manglares son una parte integral de su vida y cultura. Esto resalta la importancia de abordar la conservación no solo desde una perspectiva ecológica, sino también cultural y social.
CARTOGRAFÍA SOCIAL SOBRE LA PROTECCIÓN DEL MANGLAR
La actividad comenzó con una charla introductoria sobre la importancia ecológica de los manglares, destacando su papel en la protección de la biodiversidad, la mitigación del cambio climático y la prevención de la erosión costera. Durante esta conversación, se enfatizó la relación de estos ecosistemas con la comunidad, resaltando los beneficios ambientales y socioeconómicos que brindan. Algunos asistentes compartieron cómo estos ecosistemas han cambiado con el tiempo: "Antes esto estaba lleno de mangles y se veía hermoso, ahora está lleno de basura y el agua está negra", expresó una participante con preocupación, reflejando el deterioro ambiental visible en la zona.
Posteriormente, los participantes se agruparon para realizar una cartografía social, una herramienta participativa que permitió ubicar los manglares dentro del barrio. A través de la memoria colectiva y la observación del entorno, se identificaron áreas de manglares existentes, zonas vulnerables a la degradación y espacios con potencial para proyectos de conservación y restauración. Mientras se marcaban estos lugares en los mapas, uno de los asistentes comentó: "Cuando llueve, por la tala de los manglares, sube la marea mucho", haciendo evidente la conexión directa entre el estado del ecosistema y las condiciones de vida de la comunidad.
Durante la jornada, se fomentó la discusión sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas, como la deforestación, la contaminación y el crecimiento urbano descontrolado. Además, se promovieron propuestas comunitarias para su protección, involucrando a los asistentes en la generación de estrategias de conservación a nivel local. En este espacio, surgieron ideas como visitas casa a casa, jornadas de limpieza y la creación de espacios educativos. "Hay que ir casa a casa para hablarle a la gente del cuidado del mangle", propuso una joven del barrio, mostrando la disposición de la comunidad para asumir un rol activo en la protección de su entorno.
Como resultado de la actividad, los participantes lograron reconocer la relevancia de los manglares en su entorno, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el compromiso con su preservación. Esta experiencia también sirvió como base para futuras iniciativas de restauración ecológica y educación ambiental en la comunidad. La cartografía no sólo permitió trazar un mapa del ecosistema, sino también del conocimiento y la memoria de quienes habitan el territorio, reafirmando que la conservación de los manglares está profundamente ligada a las vivencias y la voz de la comunidad.
TALLER SOBRE CUIDADO Y CONSERVACIÓN DEL MANGLAR
La actividad inició con una charla introductoria sobre la importancia ecológica, social y económica de los manglares. Se explicó cómo estos ecosistemas regulan el clima, protegen las costas de la erosión y sirven de refugio para diversas especies. Además, se resaltaron los beneficios directos que los manglares brindan a la comunidad, como la pesca sostenible y la mitigación de desastres naturales. los manglares son ecosistemas clave que no solo actúan como barreras naturales frente a fenómenos climáticos extremos, sino que también contribuyen al equilibrio ecológico y a la salud de la comunidad, al brindarles servicios ecosistémicos fundamentales (Pérez y Urrego, 2009; Yáñez-Arancibia, 2017).
Luego de la exposición, los participantes se organizaron en pequeños grupos para reflexionar sobre buenas prácticas de conservación. En esta dinámica, se fomentó la construcción colectiva de propuestas viables que pudieran aplicarse en su barrio. Este proceso de concientización y acción participativa es clave para promover un cambio en la comunidad, siguiendo la visión de Paulo Freire, que señala que las personas deben tomar conciencia crítica de su realidad para transformarla (Freire, 1974).
Cada participante compartió una idea para la conservación de los manglares:
Dayana Paola García Mosquera, propuso la creación de jornadas de limpieza comunitaria en los alrededores de los manglares para reducir la acumulación de residuos y evitar la contaminación del ecosistema. Lissy Johana Salas Rivas, sugirió la instalación de señalización ecológica en las zonas cercanas a los manglares, con mensajes educativos que informen a la comunidad sobre su importancia y las acciones que pueden tomar para protegerlos. María Lucia Pérez, planteó la realización de talleres con niños y jóvenes del barrio para sensibilizar sobre el valor de los manglares mediante actividades lúdicas y educativas.
Kevin Santos, propuso la reforestación de áreas degradadas con especies nativas de manglares, involucrando a la comunidad en el proceso para fortalecer el sentido de pertenencia y compromiso ambiental. Jesús Álvarez, Salas destacó la importancia de promover alternativas económicas sostenibles, como el ecoturismo responsable, donde los habitantes puedan generar ingresos mientras protegen el ecosistema.
Estas propuestas integran la educación, la acción directa y el desarrollo económico sostenible , aspectos claves según el enfoque de la educación ambiental (Miranda y Rodríguez-Crespo, 2017), que busca sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de los recursos naturales y fomentar comportamientos responsables hacia su protección.
La actividad culminó con una plenaria donde cada grupo socializó sus ideas, permitiendo el intercambio de experiencias y la retroalimentación entre los participantes. Finalmente, se reforzó el compromiso colectivo con la conservación del manglar y se discutieron estrategias para poner en marcha las propuestas dentro de la comunidad. En línea con el objetivo de fortalecer la capacidad de la comunidad para gestionar su entorno de manera sostenible .
Análisis del taller sobre cuidado y conservación del manglar
El desarrollo del taller permitió abordar la importancia de los manglares desde una perspectiva ecológica, social y económica. A partir de la actividad, se evidenciaron varios aspectos clave:
Concienciación sobre la importancia de los manglares
La charla introductoria ayudó a los participantes a comprender el papel fundamental de los manglares en la regulación climática, la protección costera y la biodiversidad. Además, permitió que la comunidad identificara beneficios directos, como la pesca sostenible y la mitigación de desastres naturales, fortaleciendo su interés en la conservación.
Propuestas concretas para la conservación
La fase de construcción colectiva demostró el compromiso de los participantes con el cuidado del manglar. Cada propuesta abordó un aspecto clave de la conservación:
Limpieza comunitaria (Dayana Paola García Mosquera) para reducir la contaminación.
Señalización ecológica (Lissy Johana Salas Rivas) para educar a la comunidad.
Talleres educativos (María Lucia Pérez) dirigidos a niños y jóvenes.
Reforestación (Kevin Santos) con especies nativas, promoviendo la participación comunitaria.
Ecoturismo responsable (Jesús Álvarez) como alternativa económica sostenible.
Estas propuestas reflejan un enfoque integral, combinando educación, acción directa y desarrollo económico sostenible.
El taller logró sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del manglar y fomentar el desarrollo de acciones concretas para su conservación. La diversidad de propuestas evidencia un interés real en generar un cambio positivo, lo que indica que la comunidad tiene el potencial de convertirse en un actor clave en la protección del ecosistema. Para garantizar el éxito de estas iniciativas, será fundamental dar seguimiento a las propuestas y promover la organización comunitaria en torno a la conservación del manglar.
JORNADA DE LIMPIEZA DE LOS BOSQUES DE MANGLAR EN EL BARRIO OBRERO
Esta fue una actividad transformadora que permitió la recuperación de este valioso ecosistema y fortaleció el sentido de comunidad y responsabilidad ambiental. Desde tempranas horas de la mañana, la comunidad, compuesta por 14 personas, se reunieron con entusiasmo para llevar a cabo esta iniciativa, demostrando un gran compromiso con la conservación del medio ambiente. Este tipo de acción es fundamental en el proceso de concientización y participación activa de la comunidad, como sugiere Paulo Freire, quien afirma que la concientización es un proceso en el que las personas toman conciencia crítica de su realidad y se reconocen como agentes de cambio (Freire, 1974). En este caso, la comunidad ha logrado identificar el valor de los manglares y su rol en la protección ambiental.
Durante la jornada, se logró recolectar una gran cantidad de residuos, entre ellos plásticos, vidrios, metales y otros desechos que afectan la salud del manglar. La actividad no solo contribuyó a la limpieza del área, sino que también permitió identificar las principales fuentes de contaminación, lo que servirá como base para futuras estrategias de intervención ambiental. Esto está alineado con el enfoque de la educación ambiental como una herramienta clave para sensibilizar a las comunidades sobre el impacto humano en los ecosistemas y fomentar prácticas responsables hacia su protección (Miranda y Rodríguez-Crespo, 2017).
Uno de los aspectos más valiosos de la jornada fue la activa participación de la comunidad. Vecinos, jóvenes y niños trabajaron en equipo para garantizar que cada rincón del manglar fuera atendido. Fue motivador ver cómo colaboraron de manera organizada, demostrando que cuando la comunidad se une, se pueden lograr cambios significativos. Este tipo de participación refleja un sentido de pertenencia, un principio clave en los procesos de restauración ecológica y conservación de los manglares, que fomenta la responsabilidad compartida entre los miembros de la comunidad (Pérez y Urrego, 2009).
Al finalizar la jornada, los participantes se mostraron satisfechos con los logros alcanzados. Más allá de la limpieza física, quedó una profunda reflexión sobre la importancia de mantener estos espacios naturales libres de contaminación y fomentar una cultura de respeto por el medio ambiente. La comunidad demostró un fuerte compromiso con la sostenibilidad y dejó claro que está dispuesta a seguir trabajando por la conservación de estos ecosistemas. Sin duda, esta experiencia motiva a seguir organizando actividades similares y a fortalecer la educación ambiental como herramienta clave para generar un cambio positivo y duradero. Este enfoque de educación ambiental y participación comunitaria es esencial para garantizar la conservación de los manglares, un recurso vital para la protección del medio ambiente y la mejora de la calidad de vida local.
ANÁLISIS DE RESULTADO FINAL
El proceso comunitario desarrollado en el Barrio Obrero en torno a la conservación del manglar ha sido una experiencia transformadora que articuló la educación ambiental, la participación ciudadana y la acción colectiva. A través de charlas, talleres, jornadas de limpieza y ejercicios de cartografía social, se logró sensibilizar a la comunidad sobre el valor ecológico, social y económico de este ecosistema.
Las actividades permitieron comprender que el manglar no solo regula el clima y protege la costa, sino que también garantiza medios de vida como la pesca y fortalece la identidad cultural del territorio. Frases como "el mangle es un amparo para el sector en el que vivimos" reflejan el reconocimiento de su importancia y su vínculo con la vida comunitaria.
Durante los encuentros, la comunidad identificó amenazas como la deforestación, la contaminación con residuos y la expansión urbana. Estos diagnósticos llevaron a la construcción de propuestas concretas como jornadas de limpieza, señalización ecológica, talleres con niños y jóvenes, reforestación con especies nativas y promoción del ecoturismo responsable. Todas estas ideas fueron producto del diálogo colectivo y reflejan un compromiso real con la conservación.
Las jornadas de limpieza, por ejemplo, no solo permitieron recuperar áreas del manglar afectadas por residuos, sino que también fortalecieron el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia. La participación de niños, jóvenes y adultos demostró que cuando la comunidad se une, es posible lograr cambios reales.
Este proceso también dejó en evidencia la necesidad de continuar fortaleciendo la conciencia ambiental, dar seguimiento a las propuestas y generar alianzas con instituciones para garantizar la sostenibilidad de las acciones. El manglar, más que un recurso natural, se convirtió en símbolo de resistencia, cuidado del territorio y transformación comunitaria.
En resumen, el trabajo realizado en el Barrio Obrero mostró que una comunidad informada, organizada y comprometida tiene el poder de cuidar y defender su entorno, convirtiéndose en protagonista de un futuro más justo y sostenible.
CONCLUSIONES
La investigación permitió evidenciar la importancia de los manglares en el Barrio Obrero de Turbo, no solo como ecosistemas esenciales para la biodiversidad, sino también como una fuente de protección contra fenómenos naturales y un recurso fundamental para la comunidad local. A través de las diversas actividades educativas y de sensibilización, se logró generar un mayor nivel de conciencia en la población sobre la relevancia de estos ecosistemas, destacando su papel en la regulación climática, la prevención de la erosión costera y su contribución a la seguridad alimentaria.
Uno de los hallazgos más significativos fue la identificación de la falta de conocimiento en la comunidad sobre la legislación vigente para la protección de los manglares, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la educación ambiental en la zona. A pesar de esto, la comunidad mostró una disposición positiva para aprender y participar en acciones de conservación, lo que refleja un gran potencial para fomentar el liderazgo comunitario en la protección del ecosistema.
Además, se identificaron las principales amenazas que afectan la conservación de los manglares en Turbo, entre ellas la contaminación por desechos sólidos, la expansión urbana y la tala indiscriminada. Estos factores han provocado la disminución progresiva de estos ecosistemas, lo que a su vez afecta la biodiversidad local y las condiciones de vida de quienes dependen de ellos.
Las actividades realizadas en el marco de este proyecto, como el diálogo comunitario, la cartografía social, los talleres educativos y la jornada de limpieza, permitieron fortalecer el sentido de pertenencia de la comunidad hacia su entorno natural. A través de estas estrategias, se promovió una mayor apropiación del conocimiento sobre la importancia ecológica de los manglares y se fomentó la acción colectiva para su conservación.
Finalmente, el impacto del proyecto fue significativo en la creación de un espacio de reflexión y acción ambiental dentro de la comunidad, sentando las bases para futuras iniciativas de restauración ecológica. Sin embargo, se hace evidente que la continuidad de estas acciones dependerá del compromiso tanto de la comunidad como de las entidades gubernamentales y educativas, para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de estos esfuerzos de conservación.
RECOMENDACIONES:
Implementar programas educativos permanentes sobre la conservación del manglar en colegios y centros comunitarios.
Fomentar la reforestación y mantenimiento de los manglares con el apoyo de la comunidad y entidades ambientales.
Crear normativas locales más estrictas y fortalecer su cumplimiento para evitar la tala indiscriminada y la contaminación.
Promover alternativas económicas sostenibles, como el ecoturismo, para reducir la presión sobre los recursos del manglar.
Realizar campañas de sensibilización periódicas para mantener el compromiso de la comunidad con la protección del ecosistema.
AGRADECIMIENTOS
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que hicieron posible el desarrollo de esta investigación sobre la conservación del manglar en el Barrio Obrero.
En primer lugar, agradecemos a la comunidad del Barrio Obrero por su disposición y participación en nuestras actividades. Sus testimonios, conocimientos y compromiso fueron fundamentales para comprender la relación entre la comunidad y el ecosistema del manglar.
A nuestro docente quien nos brindó orientación y apoyo en cada etapa del proceso investigativo. Sus conocimientos y sugerencias fueron clave para la planificación y ejecución de este estudio.
REFERENCIAS
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EVIDENCIAS
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
Actividades
Fechas
Horas
Recursos
Diálogo
comunitario
15 de noviembre del 2024
En horas de la tarde, teniendo en cuenta el tiempo de disposición de la comunidad
papel cartón, marcadores,
carteles, avena, panes, vasos y servilletas
Cartografía social sobre la protección del manglar
21/02/2025
4:00 pm a 6:00 pm
Cartulina,
marcadores,
papeles, hojas, pinturas, pinceles
Taller sobre cuidado y conservación del manglar
13/03/2025
4:00 pm a 6:00 pm
Carteles
Jornada de limpieza de los bosques de manglar en el barrio obrero
26/02/2025
3:00 pm a 6:00 pm
Botas, rastrillos. bolsas de basura
Socialización
07/04/2025
3:00 pm a 6:00 pm Auditorio.
carteleras y tv
